Las empresas de Francia gozarán de rebajas impositivas en sus inversiones, como parte de un conjunto de reformas que el Gobierno de François Hollande va a implementar para fomentar el desarrollo de la actividad empresarial.
Hoy en día, la inversión realizada por
las empresas se ha mantenido de forma estable, lo que supone una traba
para las perspectivas de crecimiento de la segunda economía más
importante de la Unión Europea,
en un momento clave porque tanto el gasto de los consumidores como las
exportaciones se han incrementado de forma considerable.
Manuel Valls, primer ministro galo, ha señalado que Francia otorgará 2.500 millones de euros durante los próximos cinco años como exenciones fiscales para impulsar la inversión.
Una de las principales acciones que se
llevarán a cabo será permitir a las firmas amortizar el 140% del valor
de las inversiones industriales efectuadas en un rango de tiempo
comprendido desde hoy al mes de abril de 2016.
Otra de las medidas será reembolsar a
las autoridades locales los impuestos sobre ventas pagados por sus
inversiones públicas y se extenderán algunas exenciones fiscales para la
inversión en reformas de viviendas.
El Gobierno francés ha anunciado que
implementará una serie de medidas para impulsar tanto la inversión como
el mercado laboral. Sin embargo, estas medidas que han sido publicadas
no incluyen, por el momento, acciones enfocadas desde el punto de vista
del empleo.
Valls
también ha informado la existencia de un convenio según el cual se
implementará un plan de inversión de 3.200 millones de euros en las
autopistas francesas. Algunos de los acuerdos alcanzados en relación a
estas conversaciones incluyen no elevar el costo de los peajes durante
el presente año.
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