Lauren Hill, la
joven adolescente estadounidense que conmovió a medio mundo con su
deseo de debutar en la liga universitaria con su equipo antes de morir,
ha fallecido hoy víctima de un cáncer a los 19 años. Su amor al baloncesto le
llevó a pedir un último deseo nada más conocer su enfermedad terminal.
Unos meses finales que Hill dedicó a viajar con su familia por todo
Estados Unidos, promocionando la lucha contra el cáncer y disfrutando de
cada momento al máximo.
En uno de esos instantes mágicos, Lauren pudo debutar con el equipo de Mount St. Joseph,
su universidad, que le permitió jugar unos minutos en un partido ante
Hiram. Una fiesta emotiva tras la que la jugadora se despidió entre
lágrimas de sus compañeras. «Ha sido el mejor día de mi vida. Gracias. No sé qué más decir, gracias», señaló entonces.
Meses después, Lauren se ha marchado, pero ha dejado su recuerdo de lucha, superación y esperanza. «Más vale que no os rindáis porque os estaré vigilando.
Si no estoy aquí, espero que vosotros estéis jugando. No sintáis
lástima por mí», le dijo a sus compañeras poco antes de fallecer.
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